1968, 2 de octubre

Al llegar el año de 1968 el panorama de la geopolítica mundial enfrenta dos bloques de poder en la llamada “guerra fría”. Por un lado el imperialismo y su modelo, el capitalismo monopolista de Estado sediento de materias primas baratas. Fuentes de hidrocarburos y nuevos mercados para su producción industrial. Por el otro lado, el bloque de la URSS y el “socialismo real” dominado por una casta burocrático-militarista y un dominio económico y político opresor sobre sus aéreas de influencia. Se enfrentan por el reparto del mundo, impulsan la creación de “nuevos” países para ponerlos bajo sus orbitas.

Sin embargo, muchos pueblos de las ex colonias ven una coyuntura para llevar adelante guerras de liberación nacional y revoluciones sociales. El imperialismo encabezado por Estados Unidos arremeten contra los pueblos con el fin de imponer gobiernos títeres y bloquear geopolíticamente al socialismo real: Corea, Vietnam, Cuba, America latina. Lo mismo hace la URSS con Hungría, Alemania del Este, Polonia, Checoslovaquia. En occidente el gasto económico se dirige a las carreras armamentistas, espaciales y propagandistas dejando sin opciones laborales y de vida a los jóvenes que inician movimientos estudiantil-populares en Francia (“Mayo Frances”) Alemania, EU (Berkeley) Italia, Canadá, Japón y en países del tercer mundo como Brasil, Corea del Sur, Argentina y otros.

En México el modelo agro-exportador se agota al caer los precios internacionales de los cereales (maíz). El PRI-gobierno busca “petrolizar” la economía para obtener más divisas. También apuesta por el turismo (centros vacacionales y las Olimpiadas del 68). El corporativismo criminaliza toda oposición. La juventud no tiene opción de vida, ni de una educación científica para todos. Se desarrollan propuestas como la contracultura insurreccional  juvenil (ligada a teorías de Herbert Marcuse, el movimiento hippie, la oposición a la guerra de Vietnam, la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos y de los latinos en EU. La Revolución China, así como las revoluciones sociales en Cuba y América Latina) y el anhelo de un mundo mejor para todos; sin pobreza. El Estado mexicano burgués lacayo del gringo ve peligrar su proyecto turístico y reprime al movimiento (22, 23 y 26 de julio, 28 de agosto, toma de CU, el 18 de septiembre y el 23 del Poli. 2 de octubre Tlatelolco)

El México de entonces no cuenta con celulares, TV por cable, internet, metrobus, ejes viales, tiendas de autoservicios, tarjetas de crédito, estadio azteca, metro, anticonceptivos, SIDA, narcotráfico, moda juvenil de ropa, calzado y musical. No se puede tutear a los profesores.

El movimiento dura 130 días de huelga estudiantil. Inicia el 26 de julio y termina el 9 de diciembre, se movilizan 40,000 estudiantes y pueblo en general. 8,000 policías militares y paramilitares reprimen; 500 muertos, 6 mil detenidos y torturados y 300 son encarcelados hasta 1971.

La estructura del movimiento fue horizontal y consejista, con comités de lucha por escuelas y un consejo nacional de huelga como representación. La Asamblea General como máxima autoridad, de acuerdo con los puntos del pliego petitorio los resultados fueron los siguientes: 1. Libertad a presos políticos, con el tiempo salieron Vallejo, Campa, ferrocarrileros, campesinos de Rubén Jaramillo, maestros, telegrafistas. Pero siempre entraron otros a las cárceles. El cambio surge con los movimientos contra desaparecidos, represión, feminicidios y por la paz. 2. Derogación de los arts. 145 y 145 bis del código penal (“disolución social”) se reforma el código pero regresa el Estado policiaco que criminaliza luchas sociales. Sin embargo, nace la apertura política a organismos y “nuevos” partidos políticos. 3. Desaparición del cuerpo de granaderos. 4. Destitución de jefes policiacos. Se logra pero renacen nuevos cuerpos policiacos con sus jefes represivos. No obstante, la denuncia y los derechos humanos y contra la discriminación presentan un dique (aun débil) a la represión. 5. Indemnización a familiares de muertos. 6. Juicio a funcionarios. Es lo que menos se cumple. Cambia la vida social de México: espacios culturales de resistencia (Chopo), prensa libre y critica (Proceso, La Jornada, Aristegui) Nueva familia (anticonceptivos, divorcio, aborto) herencia de lucha a otros movimientos: pintas, marchas, brigadas populares, volantes… Surgimiento de movimientos emergentes: feministas, lésbico-gay, urbano popular, indios, bandas juveniles, colectivos culturales, izquierdas libertarias y democráticas.

EL 68 es un parte aguas de la vida en México y ¡NO SE OLVIDA!

por RODOLFO MONTES

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Archivado bajo Mundo, Opinión de Rodolfo Montes Peyote, Sociales

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